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“Una carta abierta a las mujeres que se acostaron con mi novio antes que yo”

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Todos aprendemos de las experiencias que vivimos en nuestras relaciones anteriores. Pero no es muy habitual que alguien se lo tome de manera literal, y quiera enviar una nota de agradecimiento a las ex de su novio actual por todo lo que le han enseñado.

Y es que en general, no es muy habitual que una mujer quiera dirigirse a la ex novia de su pareja… pero en este caso no solo lo ha hecho, sino que además ha querido agradecerle el amor que dio en una relación que simplemente no estaba destinada a durar para siempre.

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La autora es Jenny Kutner y la versión original la puedes leer en Mic. Nos ha gustado tanto que no nos hemos podido resistir a compartirla con vosotros

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A la ex novia de mi novio,

Puede que esto suene extraño porque nunca nos hemos encontrado realmente, pero sé mucho sobre ti por mi novio. Porque antes de que fuera mi novio —y antes de una serie de citas de Tinder que no dieron sus frutos, un rollo de verano casual y un periodo de celibato deliberado (o eso dice él)— fue tu novio durante dos años y medio.

Me ha contado muchas cosas sobre ti, y he deducido algunas otras yo sola; todos aprendemos de relaciones pasadas, y a nuestras nuevas parejas le transmitimos lo que sabemos. Algunos aspectos no tienen una forma definida; otros son realmente específicos. Llamémoslo transferencia de relaciones.

En cualquier caso, te estoy escribiendo para darte las gracias. Puedo ver que ha aprendido mucho de ti. No se queja cuando tiene que lavar los platos; sabe que de ninguna manera soy la única que va a pasar la aspiradora; y muy al principio de nuestra relación, cuando le comenté que su dormitorio estaba demasiado ordenado, mencionó que su su ex novia —tú— no se quedaría a dormir a no ser que la cama estuviera hecha. Esto es algo por lo que su madre y yo te estaremos eternamente agradecidas.

Lo que le has enseñado no se limita a hábitos de higiene, por supuesto. Su técnica para hacer la cucharita, por ejemplo, es excepcional. Está extremadamente, por decirlo de alguna manera, bien enseñado en la cama —pero no voy a decir más sobre esto. (Debería, no obstante, mencionar que te estoy agradecida por haberle transmitido el papel que tiene la estimulación del clítoris a la hora de alcanzar el clímax. Bravo.)

Por lo que puedo deducir, le has enseñado bien acerca de cómo tener conversaciones sobre lo que quiere en la cama, pero también sobre lo que quiere su pareja. Me escucha; me hace preguntas. Sabe que el consentimiento no se puede dar por sentado solo porque es mi novio. Y siempre me recuerda que me levante y haga pis después del sexo para que nunca tenga una infección.

Hay otros ejemplos de cosas que no creo que haya aprendido en Internet, y que ciertamente no habrá aprendido cuando estaba, no sé, jugando a algún deporte borracho con sus colegas. Gracias a que le dejaste ese libro de Roxane Gay, se considera un feminista. Gracias a ti, sabe que los piropos por la calle no son un halago. (De hecho, recientemente pilló a otro tío diciendo obscenidades a una mujer en la calle y le cortó el rollo dándole las gracias, como si el comentario hubiera sido para él.) Y, gracias a ti, supo sacar la tarjeta para pagar en la primera cita. Dijo que compartiríamos la factura si lo prefería, pero también sabía que, estadísticamente, probablemente gana más que yo. Fue increíble.

Me alegro de que te tiraras pedos delante de él. Me alegro de que le despertaras cada vez que se quedó dormido después de correrse y tú no, pidiéndole educadamente que te devolviera el favor. Me alegro de que le enseñaras la música de Bruce Springsteen, porque, ¿cómo es posible que no hubiera escuchado “Born To Run” antes de la universidad? (En la misma línea: me alegro de que vieras Spice World con él más de una vez, porque ahora la ama.) Y estoy muy, muy alegre de que le convencieras para que se quitara la coleta que llevó desde los 16 años hasta dos meses después de conocerte.

Pero sobre todo, me alegro de que fueras buena con él, y que le dejaras espacio para ser vulnerable para que ahora pueda ser vulnerable conmigo. Aunque suena como si hubieras sido un poco desagradable con él al final de vuestra relación (no te preocupes, sé que él fue desagradable también), me alegro de lo que aprendió de ti en aquel momento. Hay veces en los que nos peleamos en los que pregunto cómo diablos le aguantabas, pero creo que es chico mejor gracias a que lo hiciste. Es un poco coñazo a veces. Pero le preparaste bien para el hecho de que yo también lo soy.

Sinceramente,
La novia de tu ex novio.

Sin embargo, el contenido de la carta no le ha gustado a todo el mundo: algunos comentadores han considerado que el texto podría hablar sobre un animal al que hay que “adiestrar” en vez de una persona.

¿Os parece para tanto? ¿Qué os parece a vosotros? Contádnoslo en los comentarios.

Vía Elegí mal día.

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